En los últimos meses se han multiplicado las visitas a los desguaces de coches. Se puede encontrar piezas hasta un 80% más baratas que un taller de reparaciones.
La crisis económica en las que nos encontramos está provocando que la venta de coches padezca un frenazo.
Muchos propietarios intentan alargar lo máximo posible la vida de su vehículo. Por lo tanto, los concesionarios ven disminuidas sus ventas mientras que otros negocios relacionados con el sector de la automoción, como los talleres mecánicos y los desguaces, notan un aumento de su actividad. Estas empresas y los clientes salen ganando. Prueba de ellos es que las piezas de repuesto que se encuentran en los desguaces tienen un precio entre un 25% y un 80% más barato que en las tiendas oficiales de las marcas.
A la hora de adquirir un pieza, uno de los requisitos que se impone para los usuarios es el ahorro. Por eso, cuando se necesita hacer una reparación se recurre a la fórmula de “hágalo usted mismo”, siempre y cuando no se trate de una tarea especialmente compleja. Solo en los casos más complicados, se opta por dejarlo en manos de los profesionales de los talleres. Pero en ambas circunstancias, se ahorra más si se buscan en el desguace las piezas que hay que sustituir.
El problema viene cuando hay que buscar la pieza en el desguace, ¿cómo hacerlo? En primer lugar, conviene informarse muy bien sobre la pieza concreta que se necesita, llevando la referencia y todos los datos necesarios, para evitar posibles errores y ganar en eficacia. Si el cliente recopila toda la información, los trabajadores del desguace podrán realizar la búsqueda de una forma más rápida y ágil. Pero esto no siempre es posible ya que lo más habitual es los usuarios desconozcan los datos más básicos de las piezas. También es importante informarse sobre las garantías, las devoluciones o cambios.
Hasta hace bien poco, lo más habitual para buscar una pieza era visitar los desguaces más cercanos en busca del recambio que se necesitara. Pero eso ha variado mucho. Con la llegada de las nuevas tecnologías a todos los rincones, es posible realizar una búsqueda más amplia y rápida desde nuestra propia casa.
El primer paso es consultar el listado de desguaces, siempre homologados, y elegir algunos. Una vez que se confirma la disponibilidad de la pieza buscada, se puede visitar el desguace en el que haya existencias y adquirirla en alguno de estos centros. Las ventajas de acudir en persona es que podemos ver el estado de la pieza y se puede regatear el precio final.
Según los expertos, lo más recomendable es buscar y comparar, pero para ello debemos de disponer de suficiente tiempo. Lo ideal es no hacer la compra en el primer centro que tenga la pieza, sino visitar más de un desguace para comparar el precio y la calidad del producto. No hay que olvida que se trata de piezas usadas, y que el precio puede variar de un centro a otro. Esta técnica es recomendable especialmente para las piezas más caras.